Elige a tu rival
Elige con quién quieres jugar. Crea una invitación privada y envíasela a un amigo en lugar de buscar un rival al azar.
Aprovecha un rato libre para jugar al ajedrez con un amigo. Crea una invitación privada, comparte el enlace y jueguen desde sus propios dispositivos. Disfruten de una partida en tiempo real en el navegador, estén donde estén, gratis y sin descargas ni registro.
Jugar al ajedrez con amigosAjedrez gratis con amigos. Comparte una invitación y jueguen en el navegador.
Un rival conocido, un tablero compartido y una historia nueva en cada partida.
Elige con quién quieres jugar. Crea una invitación privada y envíasela a un amigo en lugar de buscar un rival al azar.
Comparte el enlace de la partida por tu aplicación de mensajes habitual o por correo. Tu amigo podrá abrirlo en el navegador y unirse a la partida.
Abre el juego y empieza como invitado. No necesitas crear una cuenta ni instalar programas para disfrutar de una partida de ajedrez.
Juega en tu teléfono, tableta, portátil o computadora. El tablero se adapta a la pantalla, así que tú y tu rival no necesitan el mismo tipo de dispositivo.
Ve los movimientos de tu amigo al instante y jueguen por turnos en el mismo tablero. Ambos permanecen conectados durante la partida, desde el primer movimiento hasta el resultado.
Disfruten del ajedrez gratis sin comprar un tablero ni instalar programas. Empiecen como invitados y vuelvan a jugar cuando los dos tengan tiempo.
Crea una invitación, envíasela a tu amigo y prepárense para el primer movimiento.
En dispositivos distintos: utilicen una invitación privada para jugar desde diferentes teléfonos, tabletas o computadoras. No necesitan el mismo tipo de dispositivo.
En un solo dispositivo: si están juntos, elijan ese modo y muevan por turnos en el mismo tablero. No hace falta una invitación.
Una serie amistosa: jueguen varias partidas y lleven su propia cuenta. Un punto por victoria y medio por tablas es un formato sencillo para una tarde de ajedrez.
Un grupo de amigos: formen parejas y creen una partida privada para cada encuentro. Cada tablero tiene dos jugadores; ustedes pueden organizar los emparejamientos y anotar los resultados.
Seis tipos de piezas y un objetivo claro: dar jaque mate al rey rival.
El ajedrez se juega en un tablero de 8×8, con 64 casillas claras y oscuras. Cada jugador empieza con 16 piezas: un rey, una dama, dos torres, dos alfiles, dos caballos y ocho peones.
La casilla de la esquina inferior derecha debe ser clara. La dama empieza en una casilla de su color, junto al rey. Las blancas realizan el primer movimiento y después los jugadores se alternan.
La mayoría de las piezas capturan al ocupar la casilla de una pieza rival. Nunca puedes dejar a tu propio rey en jaque. El rey no se captura.
Jaque: tu rey está bajo ataque. Debes apartarlo, capturar la pieza atacante o bloquear el ataque cuando sea posible.
Jaque mate: el rey está en jaque y no hay ninguna respuesta legal que lo salve. La partida termina. Si un jugador no tiene movimientos legales pero su rey no está en jaque, es ahogado: la partida queda en tablas.
Enroque: el rey avanza dos casillas hacia una torre y esa torre pasa a la casilla que cruzó el rey. Ninguno de los dos puede haberse movido antes y las casillas entre ellos deben estar vacías. El rey no puede enrocar estando en jaque, atravesar una casilla atacada ni terminar en una de ellas.
Promoción: un peón que llega a la última fila se convierte en dama, torre, alfil o caballo de su color. La dama suele ser la opción preferida, aunque a veces conviene otra pieza.
Captura al paso: si un peón rival avanza dos casillas y queda junto al tuyo, tu peón puede capturarlo en diagonal como si solo hubiera avanzado una. Debes hacerlo en tu siguiente movimiento, inmediatamente después de ese avance.
Compartan tiempo e ideas y mantengan una rivalidad amistosa, por lejos que estén.
Una partida de ajedrez les da algo que compartir aunque vivan lejos. Envía una invitación, retomen su costumbre de jugar y aprovechen para hablar por llamada o por sus mensajes habituales.
Las partidas frecuentes te muestran cómo aborda una posición tu amigo. ¿Ataca pronto, cambia piezas o busca un final? Reconocer esos hábitos te ayuda a elegir un plan y hace que la siguiente partida plantee un reto distinto.
Después de jugar, comenten los momentos más difíciles. Hablen de una amenaza que pasaron por alto, un avance de peón interesante o una defensa alternativa. Encontrar una idea juntos puede enriquecer la próxima partida para ambos.
Conviertan una partida en una pequeña tradición. Prueben una serie corta con un amigo o formen parejas dentro del grupo. Anoten sus resultados y dejen abierta la posibilidad de una revancha en el próximo encuentro.
Un poco de preparación ayuda a los dos a disfrutar de la partida y prestarle atención.
Disputa el centro. Los peones centrales y las piezas activas te dan espacio y facilitan pasar de un flanco al otro.
Desarrolla caballos y alfiles. Pon las piezas en juego antes de mover repetidamente la misma. Evita sacar la dama demasiado pronto sin un motivo claro.
Protege a tu rey. Enroca cuando la posición lo aconseje y piensa bien antes de mover los peones que lo resguardan.
Comprueba las amenazas rivales. Antes de mover, pregúntate qué cambió con el último movimiento. Busca jaques, capturas y piezas sin defender en ambos bandos.
Elijan un buen momento. Empiecen cuando ambos tengan tiempo para terminar una partida en directo. Mantengan abierto el tablero y procuren evitar interrupciones.
Comparen ideas después. Elijan una posición que les haya sorprendido y expliquen qué pensaban hacer. Una partida amistosa permite conocer otra manera de razonar.
Jueguen una serie corta. Varias partidas dan a ambos más oportunidades de probar ideas. Acuerden el formato de antemano y lleven una cuenta sencilla si disfrutan de la competición.
Mantengan una conexión estable. Usen una conexión fiable y una pantalla donde puedan ver bien el tablero. Ambos jugadores deben permanecer conectados durante una partida online.
Practica por tu cuenta, encuentra otro rival o compartan un tablero en persona.
Crea una invitación privada y disfruten de su rivalidad amistosa, estén donde estén.
Jugar con un amigoEncuentra otro jugador y pon a prueba tus planes en una partida de dos en tiempo real.
Buscar una partidaPractica contra la IA adaptativa o elige un bot de entrenamiento acorde con tu nivel.
Jugar contra la IACompartan un teléfono, una tableta o una computadora y muevan por turnos en un tablero.
Jugar juntosLo que conviene saber antes de la primera partida con un amigo.
Sí. Puedes jugar al ajedrez con un amigo gratis en el navegador. Abre la sala de ajedrez, crea una invitación privada y comparte el enlace.
No. Ambos jugadores pueden entrar como invitados, sin registrarse ni descargar programas.
Abre la sala de ajedrez y elige la opción para jugar con un amigo online. Crea una partida privada y envíale el enlace de invitación o el código de la partida.
Sí. Un jugador puede usar un teléfono y el otro una tableta, un portátil o una computadora de escritorio. Cada uno necesita un navegador moderno y conexión a internet.
Sí. El ajedrez privado online se juega en tiempo real, así que ambos deben estar conectados durante la partida. Se turnan para mover en un tablero compartido.
Cada tablero es para dos jugadores, uno por cada bando. Para un grupo, formen parejas y creen una partida privada por encuentro. Pueden organizar sus emparejamientos y llevar sus propios resultados.
Sí. Cuando termina una partida, puedes ofrecer la revancha. Si tu amigo acepta, podrán volver a jugar juntos.
Sí. Si están juntos, elijan el modo en un solo dispositivo y muevan por turnos en el mismo tablero. La invitación privada solo hace falta para jugar desde dispositivos distintos.
Envía una invitación, haz tu primer movimiento y descubre qué les depara la próxima partida entre amigos.
Jugar al ajedrez con amigos gratis